Simplifica tu rutina: Administra tu tiempo en forma eficaz

La famosa frase de “menos es más” es con la que me siento siempre identificado. Llevarla a la práctica en cada área de mi vida es sensacional, principalmente en lo que respecta a la productividad personal.

 

Administración de tiempo

 

 

Solía ser una persona completamente desorganizada. En mi época de estudiante, los dos primeros años de universidad fueron un completo caos. Estuve mucho tiempo sin poder rendir bien las materias curriculares, me sentía agobiado. Y mientras el tiempo pasaba, todo empeoraba.

Una mañana decidí cambiar la manera que estaba haciendo las cosas. Comencé a implementar pequeñas “rutinas” nuevas a mis días. Levantarme en determinados horarios para estudiar, designar tal cantidad de tiempo a la lectura de las materias que debía rendir, organizarme con las compras semanales para ganar más tiempo y destinar los horarios donde me encontraba “más lúcido” para estudiar.

Todo ello presento el inicio de un nuevo camino de autodisciplina que fui descubriendo a lo largo de los años.

Soy de las personas que piensan que las cosas siempre pasan por algo, y hay que dejar que todo fluya. Pero también estoy completamente convencido de que nuestro propósito en la vida, para llegar a él, hay que trabajar duro. Y parte de ese trabajo es ir acercándonos cada vez más a nuestros sueños con pequeñas tareas día a día.

 

 

Nuestros sueños y metas requieren de nuestro esfuerzo

 

El tiempo es el único factor determinante que no podemos volver hacia atrás, pero si tenemos el gran poder de decidir qué podemos hacer aquí y ahora, teniendo en cuenta lo que aprendimos en el pasado y hacia donde queremos llegar en el futuro.

Esta tarea es tan importante como dormir, comer o relacionarnos. Y para ello, cómo vayamos a emplear nuestro tiempo es fundamental si queremos desarrollarnos como personas.

 

Menos, es más

 

Internet está plagado de artículos donde podemos encontrar miles de maneras de administrar el tiempo y sacar partido a cada instante de nuestra existencia, como si todo fuese una “receta cronometrada”. Pero lo que he descubierto, va en contra de esa filosofía.

Lo más eficiente no es sobrecargarnos para aprovechar cada segundo, sino organizarnos de manera simple para tener la tranquilidad de que vamos por el camino correcto.  Los días tienen 24 horas, y eso no va a cambiar.

Quiero mostrarte unos pequeños datos que seguramente te harán pensar un poco:

En una semana hay 168 Horas. En promedio, solemos utilizarlas de la siguiente manera:

  • 56 horas durmiendo.
  • 35 horas comiendo, viajando, bañándonos, etc.
  • 40 horas trabajando/estudiando.
  • 37 horas libres.

En promedio tenemos 37 horas libres donde podemos hacer lo que queramos. ¿Por qué no invertir parte de ese valioso tiempo en alcanzar nuestros sueños?

 

 

Mi agenda personal

 

Un día compré una agenda estilo journal para poder anotar todas las tareas pendientes que tenía, cosas importantes como otras no tan importantes. Quería vaciar mi cabeza de tener que acordarme todo el tiempo de mis tareas pendientes. De esa manera evitaba el estrés de tener que recordarlo todo ya que la mayoría de veces – por naturaleza propia – esto no es así.

Suelo anotar todo: ideas, proyectos, tareas pendientes, metas, objetivos anuales, mensuales, semanales. Todo.

La agenda personal cambió mi manera de organizar mi tiempo, y la utilizo de la mano con mi Smartphone. En ella una vez a la semana anoto lo que tendré pendiente a lo largo de los siete días, asignando a cada día las tareas por realizar. Uso mi teléfono para anotar los recordatorios de la agenda, y así, con una alarma, elimino mis notas mentales. Una vez finalizado el día, tildo las cosas que realicé, y lo que me ha quedado pendiente (recuerden que no somos perfectos…) lo designo para otro día.

Así de simple administro mi día. He notado que las cosas las termino realizando en un menor rango de tiempo, y borro de mi cabeza esos relámpagos que nos recuerdan que aún tenemos otras pendientes por hacer. La tranquilidad que obtenemos es fenomenal.

 

La regla más importante

 

Cuando anoto mis tareas por hacer, tomo en cuenta cuánto demoraré en realizarla. No es lo mismo ir a hacer el pedido de compras mensual que agendar una cita con el médico. Una regla básica y sumamente importante es: todo lo que demore menos de cinco minutos en hacer, lo hago en ese preciso momento. Estas pequeñas tareas, en vez de postergarlas, las ataco de entrada.

Menos de 5 minutos no repercute en nuestra rutina, por lo que nos sacaremos una carga importante desde el momento que nuestro cerebro nos recuerda que tenemos algo por hacer. Todo lo que demore más de 5 minutos, lo agendo designando un día, hora y un recordatorio en mi teléfono para que me avise.

En la agenda puedes anotar todo, lo importante es no sobrecargar nuestro día. La idea no es hacer la mayor cantidad de cosas en un día, sino aprovechar nuestro tiempo en forma eficaz con cosas que realmente nos aporten tranquilidad y despejen nuestra cabeza de situaciones pendientes. Es como quitarnos una mochila de encima.

De esta manera, tendremos más tiempo para hacer las cosas que más nos importen y así poder llegar a nuestros sueños de una manera más objetiva y clara. Organizarnos es tan importante como dormir, comer o relacionarnos.

Por último, quiero compartirte algunos consejos para que cada uno de tus días sea súper productivo:

 

  1. Empezar el día temprano:

 

Y cuando digo temprano, es antes de que todo el mundo se despierte. Veras que las mañanas toman otro sabor, podrás organizar tranquilo cómo quieres enfrentar tu valioso día. No olvides dormir entre al menos 7 u 8 horas, el descanso es fundamental.

 

  1. Mientras viajas, aprovecha y lee:

 

Los viajes en transporte público para algunas personas suelen ser un poco largo. Puedes aprovechar a leer algo que realmente aporte en tu vida. Cualquier cosa que realmente nutra tu mente es válida.

 

  1. Empezar por lo más importante:

 

En el trabajo/estudio no dejar las tareas más difíciles para el final, arranca con lo más grande y termina con lo más liviano.

 

  1. Descansa:

 

No hagas todo de corrido, tomate los tiempos necesarios para despejar tu mente. Recuerda que no somos una máquina.

 

  1. Diviértete:

 

Divertirse es una parte fundamental en nuestra vida, no dejes de hacerlo ningún día si quieres que tu mente creativa se mantenga al máximo.

 

  1. Planifica tu día siguiente:

 

Tómate media hora antes de acostarte para planificar tu próximo día. Te aseguro que hacer de esto un hábito, será un cambio radical de cómo empiezas cada día.

 

 

¿Te gustó el artículo? ¿Tienes alguna manera particular de organizarte? ¡Déjame tus comentarios abajo! =)

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *